Bienvenidas a mi taller!

Mi taller es un lugar abierto a amigas interesadas en las manualidades. Espero podamos enriquecernos intercambiando ideas.
"Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender". Charles Dickens.


söndag 17 januari 2010

Sin nada que contar

No tengo nada que contar. No estuve haciendo nada ayer, solamente fui al supermercado, una ida más, no tenía nada en especial que comprar, simplemente lo de siempre. Fui por el camino largo para caminar un poco más ya que no tenía nada en que ocupar mi tiempo.

No hacía frío, sólo un par de grados bajo cero, ni guantes hacía falta ponerse. Gorra sí me puse, aunque no tanto porque hiciera falta sino porque cuido a mis ideas, no quiero que tomen frío. No es porque sean tan fantásticas, pero son mías y por tanto las quiero sin juzgarlas, no me fijo si son buenas o malas, igual siento cariño hacia ellas.

No soy como mi mamá que cuando vino de visita se negaba a usar gorra ni ponerse la capucha de su tapado, para no estropearse el peinado, a pesar de que hacían -31. Ni como el hombre que ví hace poco, un día de tormenta de nieve y mucho frío y ahí iba él caminando muy tranquilo sin nada sobre su cabeza, ni siquiera pelo.

Yo sé que ponerme gorra me achata el pelo, y al sacármela una parte del pelo queda pegado a la cabeza y otra parte queda parado. Entre elegir mantener el peinado y cuidar mis ideas, me quedo con las ideas, aunque más de una vez me hayan traído problemas, ya dije que no siempre, o muy rara vez, son brillantes, pero no por eso las voy a descuidar.

Después de todo también el pelo puede traer problemas, a las mujeres porque no sabemos como peinarlo, o porque no se queda como quisiéramos, o por que lo tenemos lacio cuando lo queremos ondulado, o lo tenemos ondulado cuando lo queremos lacio, o no tiene el color que quisiéramos, o qué sé yo, quien no tiene problemas con el pelo?

Los hombres también tienen sus problemas con el pelo, aunque algo diferentes a los nuestros. Ellos se preocupan más por la cantidad, que a muchos les va disminuyendo con el paso de los años, a algunos más que a otros. Y ellos a veces lo ven como un símbolo de masculinidad o qué sé yo como símbolo de qué, pero parecen competir por quien mantiene más pelos a pesar de la edad.

Así hacía uno con quien yo salía hace unos años, él estaba muy orgulloso de su frondosa cabellera y se pasaba comparando con otros hombres de su edad que ya lucían distintos grados de peladez.

Hacia el final de nuestra relación, cuando estaba en esa etapa en que sus defectos y actitudes ya no me resultaban simpáticas sino por el contrario me irritaban cada vez más, comenzó a salirme la Themis mala, aquella que de adolescente mis amigas llamaban Gracielita, semillita de maldad. No porque en aquellos años tuviera otro nombre, no, no era eso, siempre me llamé Themis, pero me decían así por un personaje de una serie que salía en un diario o revista.

Y bueno, cuando mi semillita de maldad empezó a dar frutos, cada vez que ese hombre hacía un comentario sobre el poco pelo que tuviera quien se cruzara en nuestro camino, yo le decía que es común que las mujeres encuentren muy sexys a los hombres pelados.

Ya que estaba en esas, hacía otras similares. Por ejemplo este hombre había leído algo sobre el arte de hablar y capturar la atención de los oyentes. Me contaba de la importancia de hacer pausas para despertar la curiosidad o el interés de quien escucha.

La teoría la conocía muy bien, su práctica dejaba bastante que desear. Las pausas no siempre las hacía en el mejor momento y sobre todo, las hacía demasiado largas. Ya se imaginan que al principio de nuestra relación yo respetaba esas pausas, pero al final no, por pura maldad, lo reconozco, era porque me molestaba simplemente, cuando él estaba contando algo y hacía una de sus pausas, yo me ponía a hablar de otra cosa, como si pensara que él ya había terminado su relato.

Como a Graciela, semillita de maldad, me gustaba leerla en el diario o revista, pero no me sentía nada cómoda cuando le daba por hacer acto de presencia en mi vida, pues corté la relación con ese hombre que tanto despertaba mi malicia.

Bueno, como les decía al principio, no tengo nada que contar, y para no tener nada que contar ya dije bastante.

7 kommentarer:

artemisa sa...

Hola Themis!! tu relato me recordó a esos dias en que lego a lo de mi psicologa con nada que contar y termino hablando asi como vos de ese hombre que capaz no te da mucha ganas de hablar de él comunmente. El tema es que lo de la pausa también me hizo acordar...a quien va ser? a Daniel... le encantaba hacer esas pausas, yo quería saber que había pasado pero ya, y él tardaba en decirme. Themis gracias por tu comentario y que tu domingo también sea hermoso, nos vemos.

majo sa...

me he reido pero reirme que casi me da un algo jajaja
menos mal que no tenias nada que contar, le cortaste un traje al muchacho en un segundo
ademas el post lo has publicado dos veces... por si no quedaba claro.
jajajaja
a mi me pasa muchas veces que empiezoa escribir para decir nada y de repente me sale un post o un mail enooooooooooorme.. mis "victimas" suelen ser la chicas del grupo "siemprebuenasamigas" aunque ya las aviso que se lleven el mate al pc antes de empezar a leerme
besos

Anubis Vianey Acosta sa...

Hola Themis gracias por tu visita . Tus relatos me tientan tanto ,yo no uso gorro porque es al reves me queda relacio el pelo pero perderlo no todavia no lo piedo. Que bueno que paso lindo tu nieta un beso buen comienzo de semana.

Ale sa...

¿NADA???? :D jajaja,,,asì pasa,,, besotes amiga

Manzana Sweet sa...

Ahh buenoo..pues yo creo que tienes muy buenas ideas..jjijiji..sobre todo al recordar como te convertias en gracielita..jijjiji...no me parece que fueras tan malvada o faltó algo por contar??? jijjiji ^^

niunpuntoatras sa...

Yo por mi parte sigo pensando en la ..."sin nada" que has contado tan fenómenamente... y me va acostar salir de esta nadería... :|

(Sólo decir que Muskilda dice que:

Themis, la planta del dinero, yo siempre he oido que tiene que ser dada o robada, (comprada no),¡¡así que esta vez libras…!!Y antes cuando teniamos pesetas de cobre, si te encontrabas alguna, se la ponías en la tierra y la verdad que mejoraba y estaba mas bonita…)

16-01-2010

TitaTita sa...

Tipos como !ese! hay montones pero, nosotras las feminas,les aumentamos su estima y todo por tontas porque no queremos hacerlos sentir mal o bien porque nos surge el lado maternal..y la mayoria de las veces terminamos es ser la madre que ya tienen en casa y que les festeja sus idioteces y dejamos de ser nosotras ,autenticas y veraces...en fin..con ese frio que hay alla y que hace recordar tantas vivencias olvidadas..:-)..Me gusta leerte.Y tu vecino?..es muy feo..ni se te ocurra pasar mas alla de vecina.