Bienvenidas a mi taller!

Mi taller es un lugar abierto a amigas interesadas en las manualidades. Espero podamos enriquecernos intercambiando ideas.
"Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender". Charles Dickens.


tisdag 1 mars 2011

Ayer anduvimos en ómnibus los tres! Por primera vez me largué a andar en ómnibus con los dos. Con Fransson anduve alguna vez, la última fue a mitad de diciembre, con Fritiof viajé solamente el día que lo llevé a la veterinaria a vacunarlo.

Cuando viajaba con Fransson lo llevaba en brazos y luego iba sentado en mi falda, Fritiof fue en la mochila. Pero yendo con los dos no podría sentar a Fransson en mi falda, él iba a tener que ir en el piso y no sabía qué le iba a parecer, el movimiento del ómnibus podría asustarlo.

Pero tenía que probar y ayer probé. Fuimos al barrio de al lado que es cerca y si sube alguien con perfume y tengo que bajarme, podemos seguir caminando. Estábamos en la parada, Fritiof estuvo caminando un poco pero antes que llegara el ómnibus lo metí en la mochila, no le gustó.

La idea era que Fransson subiera solo, pero cuando el ómnibus frenó al lado nuestro se asustó y no quiso moverse de su lugar! Tuve que subirlo a upa y así lo tuve un par de paradas ya que el ómnibus iba lleno de niños y sus maestras, aparte de algunos pasajeros más, no había asientos libres, además esa parte del camino es con muchas vueltas, pero cuando empezó un camino más recto lo dejé en el suelo y se quedó sin problemas.

Cuando iba con Fransson en brazos y Fritiof en la mochila, Fritiof gemía, pero después dió vuelta la cabeza, observaba a Fransson y le daba besitos. Tuve que bajar a Fransson en brazos, después teníamos que bajar una escalera, caminar por un túnel y subir otra escalera.

Las escaleras no son del gusto de Fransson, algunas las sube y las baja, otras no, y la primer escalera que tenía que bajar no era de su gusto, nuevamente a llevarlo en brazos. Por suerte la otra la subió sin problemas y llegamos a la tienda donde yo había pensando comprar desde la puerta.

No había nadie en la tienda, ni clientes ni vendedoras, llamé para que viniera alguien y vinieron dos que me dijeron que podía entrar con los perritos. Entré muy tensa ya que ahí venden muchos adornos de vidrio, algunos hasta en el piso tienen y yo temía que Fransson fuera a tirar o romper alguno, pero se quedó quietito y cuando salimos de la tienda estaba todo como cuando entramos, menos el frasquito de aceite con aroma de lavanda que yo compré, ese ya no estaba en la tienda.

Y a la vuelta Fransson bajó y subió las escaleras y luego subió y bajó del ómnibus sin problemas, no tuve que levantarlo ni una vez. Ahora ya sé que puedo salir con los dos hasta ese barrio, ellos podrían andar más en ómnibus pero yo no puedo por la alergia a los perfumes, pero en ese barrio hay más para ver y tengo una amiga y a uno de mis hijos que visitar también.

A veces cuando salimos en la mañana, si no hace mucho frío, a Fransson le pongo solamente una capita, estamos afuera solamente unos minutos. Cuando entramos Fritiof me ayuda a sacarle la capita a Fransson:

2 kommentarer:

Verónica García sa...

=D por un momento pense que el problema con el perfume era porque a ellos les podia molestar que se mezclara con el olor a perro... =D
Me sigue pareciendo super eso de que te puedas subir al autobus con ellos, aqui no se puede a menos que sean cachorros y los lleves en brazos

paularincones sa...

son una ternura esos dos, y tú más Themis.