Bienvenidas a mi taller!

Mi taller es un lugar abierto a amigas interesadas en las manualidades. Espero podamos enriquecernos intercambiando ideas.
"Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender". Charles Dickens.


söndag 6 december 2009

Sigo hablando de la oscuridad invernal. Es verdad que en otros países es posible darse cuenta de que hora es, más o menos, simplemente por la luz que hay o por donde está el sol. Es una de las cosas que se extrañan los primeros años aquí, la única manera de saber la hora es mirando un reloj!

Y eso es algo que todavía lamento en las mañanas, cuando me despierto abro los ojos, no noto ninguna diferencia, sigue tan oscuro como cuando estaban cerrados. No sé si será mitad de noche o será hora de levantarme, la única manera de darme cuenta es mirando el reloj y para verlo necesito prender una luz. Ahora tengo un reloj despertador que tiene un botoncito que al apretarse ilumina al reloj, o sea que no es luz fuerte pero es luz y puede alcanzar para desvelarme.

Otra cosa que puede pasarme todavía, si seré lenta para adaptarme!, es que salgo, voy caminando en la oscuridad unas horas después de la puesta del sol, escucho niños jugando afuera y pienso como los dejan estar afuera tan tarde pero después me doy cuenta que tan tarde no es, pueden ser las cinco o las seis de la tarde, una hora normal para que los niños jueguen afuera.

Los overolles y camperas de invierno de los niños traen ya tiritas de una tela especial, quedan como líneas fosforescentes en la ropa. En los abrigos de adultos solamente vienen en algunos, a cambio se usan unos colgantes que se sujetan a la ropa con un hilito y un alfiler, preferiblemente un colgante en cada bolsillo.

Son importantes porque si no quienes manejan no pueden ver si una persona va cruzando la calle, claro que en el centro de la ciudad puede haber suficientes luces, ahí no harían falta, pero en donde vivo yo sí.

Aquí ven uno de esos colgantes:

Éste es simple, un redondel amarillo aunque imposible sacar la foto y se vea el amarillo, refleja la luz como debe hacer y por eso parece un redondel de luz. Hay otros más lindos, de plástico que parece un diamante y con distintas formas, generalmente de animalitos.
Bueno, ya pueden hacerse una idea de como andamos en esta época, parecemos arbolitos de navidad ambulantes.

A los perros se les puede poner unos chalecos de abrigo que traen también tiras de tela fosforescente. Y tanto para perros como para gatos hay collares fosforescente o unos con unas lucecitas que se prenden y apagan. Ya saben, si vienen por aquí en invierno y ven una luz moviéndose entre los árboles, no es una luz mala, puede ser un gato que dejaron salir un rato afuera.

Hoy prendemos la segunda vela, que pasen un lindo segundo adviento!

3 kommentarer:

zullykiarita sa...

hola Themis estaba poniendome al dia en tu blog y como siempre me rio tanto es un gusto visitarte y leer tus historias te mando un besote enorme y cuidate

Susana sa...

Buen domingo Themis...
Aunque en realidad, a esta hora debería decirte buenas noches....
Un abrazo

tia elsa sa...

Querida Themis: que curioso todo lo que cuentas. Realmente creo que yo no me acostumbraria nunca y me pasaria como a ti. Es muy interesante cuando cuentas costumbres y curiosidades, de paso aprendemos. Besos tía Elsa.